Este 2025, queremos comenzar con claridad. Y primero que nada, debemos tener claro que la unidad requiere esfuerzo.
(Efesios 4:2-3: “…vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor, esforzándose por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.”)
La diversidad natural dentro del pueblo de Dios nos bendice, pero también puede causar asperezas. Si nuestra formación espiritual ocurre en aislamiento, las tensiones entre nosotros pueden resultar en divisiones. No nos confundamos: la unidad requiere esfuerzo.
Con ese fin en mente, dedicaremos este mes de enero a clarificar las verdades y las prácticas que nos ayudan a obedecer el llamado divino a la unidad.
Si tu corazón se siente fatigado por las divisiones innecesarias causadas por el enemigo, te invitamos este mes de enero a poner tus ojos en Jesús, para que Él nos dé el poder de seguir juntos, ¡y adelante!
Cada principio de año, tenemos por costumbre examinar nuestros hábitos. Celebra con nosotros la gracia de Dios que nos salva y nos da las fuerzas y la disciplina necesaria para crecer en nuestro andar con Él a través de la lectura de Su Palabra, la oración, y al congregarnos.
En esta serie de prédicas aprenderemos cómo un pueblo, con la ayuda de Dios, pudo medrar en medio de circunstancias trágicas. Al estudiar este libro juntos, también veremos cuán relevante el mismo permanece hoy en día, en medio de nuestro presente clima cultural.
Cuando el Espíritu Santo guía nuestras vidas, es evidente. La Palabra de Dios dice que la evidencia de la presencia del Espíritu en nosotros no es mostrar dones espectaculares, sino un fruto que crece en nosotros sobrenaturalmente. Aprendamos juntos cómo Dios nos está cambiando desde adentro.
Todas las historias de la Biblia son parte de una Historia principal en la cual vemos que:
1. Somos creación de Dios 2. Nos rebelamos en contra de nuestro Creador 3. Nuestro Creador nos redime a un gran costo 4. Nuestro Creador promete restaurarnos a la misma comunión con Él que habíamos perdido
Experimentemos el amor de Dios al considerar cada acto de este drama divino.